Tango: Soy rehén de tu dulce voz emboscada en mi memoria. Escucho tu verdad florecer mi silencio gris.
Disfruto el sentido y la resonancia que traes de tan lejos en tu voz, preguntas y respuestas llegan en tus barcos, uno de sueños quebrados, otro de sueños amargos y otro de náufragos, náufragos.
Como los niños que no saben cómo dibujar sino qué dibujar, así hemos hecho La Mariposa Tango. No somos tangueros fatales; podríamos haber desplegado nuestro sueño en otras músicas, en otras cosas, por eso nuestros tangos son emanaciones de un sistema más amplio, de hecho no importa llamar tango al tango, importa vivirlo, hacer de él nuestra manera de vivir la propia vida.
La Mariposa Tango es un pequeño lenguaje personal desde el tango argentino.